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En esta área trabajamos las distintas fases del ciclo de justicia, empezando el desarrollo legislativo y de Politicas Públicas,  continuando  por la formación en derechos, continuando con la prevención del delito, siguiendo con el acompañamiento al acceso a la justicia, apoyando en la gestión los tribunales y mecanismos alternativos y finalizando con el apoyo a la reincorporación en sociedad de las personas que han estado en conflicto con la ley, muy especialmente los jóvenes.

Un primer ámbito de internvención  consiste en el aopyo a  la formulación, seguimento y evaluación de legislación  y de Politicas Publicas a disitntos niveles para fortalecer el conocimiento, el acceso y la protección de los  derechos y libertades fundamentales, con especial atención en los ámbitos  de genero e infancia.

“Un segundo ámbito de intervención incide en la fase inicial del ciclo de justicia y se trata de facilitar el conocimiento de los derechos de manera comprehensiva y temprana, en lo que llamamos Ciudadanía Global.  En este ámbito ideaborn contribuye a situar en la práctica cotidiana, los derechos y las libertades civiles y políticas a través de la educación cívica con el objetivo de que la ciudadanía se convierta en una fuerza motriz que preparare a los más jóvenes a contribuir activamente a la vida económica, social y cultural de sus sociedades.  Ideaborn proporciona un apoyo a largo plazo a las autoridades educativas y a las organizaciones de la sociedad civil, poniendo en el centro del proceso educativo valores fundamentales como la igualdad de derechos de todos los hombres y mujeres, independientemente de su origen, etnia, orientación sexual o religión.

La tercera  fase refuerza específicamente un reto mayor del Estado de Derecho como es la prevención de la violencia y la delincuencia y para ellos trabajamos en tres ejes prioritariamente:  fortalecimiento de los procesos de planificación y evaluación de Políticas Públicas de prevención primaria en estos temas, que lleven a fortalecer las sinergias del Estado a nivel central y a nivel local y a las organizaciones  de la Sociedad Civil y del mundo  académico; apoyo al intercambio de mejores prácticas y formación técnica en el lugar de trabajo. Esta última a través de alianzas con entidades de reconocido prestigio en los ámbitos de: las artes, el deporte, la formación y apoyo a los profesionales de la educación, la prevención del radicalismo extremista y los discursos discriminatorios, el acompañamiento a jóvenes de barrios populares en su proceso de búsqueda de empleo en el sector formal de la economía y, finalmente, en todo el universo de la justicia del menor en conflicto con la ley.

Un tercer ámbito incide en la aplicación de la justicia y su seguimiento posterior. Aquí ideaborn se focaliza en la fase de fortalecimiento de los mecanismos tanto formales –tribunales- como alternativos –mediación-, con el objetivo de garantizar el debido proceso y la igualdad de oportunidades de todas las partes.  Dentro de esta misma fase, se apoyan los posteriores procesos de supervisión durante la implementación de la pena de privación de libertad y en aquellas penas alternativas a la reclusión. Finalmente, desde ideaborn se refuerzan los procesos de reinserción social también de ex combatientes.
Todos los temas del Estado de Derecho mencionados hasta aquí podemos apoyarlos y los apoyamos con estudios y asesoría en países desarrollados y en desarrollo.

Cabe señalar sin embargo que la justicia formal y no formal en algunos países en vías de desarrollo revierte connotaciones de dualismo jurídico, en el sentido de que se trata de la coexistencia de la justicia tradicional / ancestral con la justicia moderna.  En estos casos apoyamos al tránsito de la justicia tradicional a los sistemas de mediación y fortalecemos los canales de supervisión y de trasmisión al sistema formal para los temas que requieren un nivel alto de garantías procesales y de debido proceso.

Desde las pinturas de pintadas en la ciudad de Siena por Ambrogio Lorenzetti a principios del siglo  XIV  hasta el concepto de Democracia Local acuñado por el alcalde Pascual Maragall en la ciudad de Barcelona a finales del siglo  XX,  han pasado más de 600 años con una preocupación común, el buen gobierno.
En nuestro trabajo asumimos como propio el concepto de “Democracia Local” para promover el principio de subsidiariedad ( lo que se puede decir a nivel local no debe hacerse a nivel superior)  y para apoyar la participación de la sociedad civil en los procesos de planificación y seguimiento de Políticas Públicas Participativas a nivel Local.  En este marco subrayamos que la democracia no consiste solo en realizar elecciones cada cierto tiempo, sino también en fortalecer los sistemas de participación ciudadana y equilibrio real del poder legislativo, ejecutivo y judicial.Pero incluso con la división de poderes no hay realmente buen gobierno donde impera la corrupción.  Por ello también trabajamos a nivel apoyando la implementación y evaluación de Políticas Públicas que faciliten la transparencia en la gestión de la oferta de los servicios públicos y la prevención de la corrupción.En la misma línea no se puede decir que haya buen gobierno cuando las poblaciones más desfavorecidas no tienen acceso a financiación de los proyectos productivos que deseen llevar a cabo a un precio que los haga posibles y viables. En otras palabras, en ideaborn consideramos que la lucha por la equidad y la igualdad de oportunidades pasa necesariamente por facilitar el acceso al capital a la población en situación de vulnerabilidad y, especialmente, en el mundo rural. En este ámbito trabajamos buscando sinergias entre el las Políticas Publicas de Desarrollo Rural y los programas e instituciones que promueven el acceso al crédito legal y formal, destacando las que forman el sector financiero.El área del Buen Gobierno la trabajamos principalmente en países que salen de un conflicto armado, donde la debilidad de Estado facilita la corrupción y donde la correlación de fuerzas obtenidas mediante la fuerza de las armas corre el riesgo de mantenerse presente durante el periodo de construcción de la paz, en detrimento de la no discriminación por cualquier razón, incluidas la ideología o la religión.La intervención en zonas que salen del conflicto contiene siempre un fuerte trabajo en el fortalecimiento institucional y en especial a asegurar las sinergias y posterior empalme entre los programas de atención de emergencia a desplazados, refugiados y otras víctimas con los programas de apoyo a la población vulnerable normales en cualquier sociedad. Pues, solucionadas las casusas que llevaron a la vulnerabilidad, esta tiene que desaparecer y cualquier política asistencial tiene que tener capacidad de autoevaluarse en su eficacia o ineficacia de sacar a sus usuarios de la situación de vulnerabilidad.